Lite
Solo recogida: food trucks, pop-ups, ventanillas para llevar.
- Solo pedidos de recogida
- Pedido por QR, pagos online y en mostrador
- Seguimiento en directo y notas por producto
- Informes y estadísticas
- Comisión del 1 % sobre pagos online
Cartas, comandas, cuentas abiertas, partidas de cocina y pagos. Tus clientes no instalan nada y tú no compras nada.
Burrata con tomate de la huerta
9,50 €
Risotto de setas silvestres
14,00 €
Spritz de limón
6,50 €
Tiramisú
7,00 €
Mes a mes. Te vas cuando quieras.
Funciona en el navegador, en los móviles que el equipo ya lleva encima.
Pagas la suscripción y esa es la factura entera.
Imprimimos dos juegos y los mandamos a cada local nuevo. Fuera de la UE puede haber gastos de envío.
Tu propio TPV emite el tique al cobrar, igual que ahora.
Sin llamada de teléfono y sin que nadie te ofrezca un descuento de última hora para retenerte. Tampoco hay preaviso que cumplir.
Cómo funciona
El cliente escanea la pegatina de la mesa y la carta se abre en el navegador. Nada que instalar. Ninguna cuenta que crear.
Cada uno pide desde el móvil, ronda tras ronda, y todo va a la misma cuenta abierta.
Cada cliente marca de qué se hace cargo y paga eso, con tarjeta desde el móvil o en efectivo en el mostrador.
La cocina vio cada plato según entraba. La cuenta ya está pagada, o se cierra en caja de una sola vez.
Viernes, 20:00
Una mesa de seis pide bebidas, luego los entrantes, luego otra ronda. Hoy eso son seis viajes cruzando la sala antes de que nadie haya pedido siquiera la cuenta. Con Klevra esas comandas salen en el móvil del personal y en la pantalla de la parrilla según las manda la mesa. El camarero va a la caja una vez: cuando la mesa quiere pagar.
Un viaje a la caja. El resto del turno pasa en la sala, con los clientes.
Dividir la cuenta
Cada uno marca lo que ha tomado y paga eso, con propina si le apetece. Los totales se recalculan según va pagando la mesa, así que nada se cobra dos veces ni se queda a medias.
Hay mesas que prefieren hacerlo como toda la vida, y eso sigue funcionando igual: piden la cuenta, el camarero la cobra en el mostrador en efectivo o con el datáfono que ya tienes, y queda registrada en la misma cuenta que el resto para que el cierre de la noche cuadre.
Mesa 12
Cuenta compartida
Total
64,50 €
La propina se añade al pagar
Comandas en directo
Aparecen en el segundo en que el cliente las manda. Sin botón de recargar y sin impresora.
Marca cada plato cuando sale del pase y la comanda avanza sola.
El cliente sabe más o menos cuánto le queda y deja de mirar hacia la cocina.
Para quién es
Servicio en sala, un mostrador, la ventanilla de un food truck, un código pegado a una sombrilla. El producto es el mismo.
Mesas, cuentas abiertas y división por producto. La cocina ve cada plato por estación y cada comensal liquida lo suyo cuando termina.
Rondas rápidas sobre cuenta abierta. El cliente pide la siguiente desde la mesa, el personal aprueba las cuentas nuevas con un toque y la barra deja de tener cola.
Cero mesas, una ventanilla. Un código en el mostrador, números cortos que se reinician cada día y una pantalla de estado para el que espera. Desde 19 € al mes.
Un código en cada sombrilla y en cada hamaca. El cliente pide sin levantarse de la toalla y el camarero lo lleva al número del sitio. Las cuentas y la división funcionan igual que dentro.
Todo incluido
Una suscripción lo cubre todo. Nada se contrata aparte más adelante.
El cliente escanea y pide desde el móvil. Nada que instalar.
Cada uno paga lo que ha tomado. La propina, si le apetece.
Cuentas abiertas, más de una por mesa cuando dos grupos comparten una grande, y en espera de aprobación si prefieres revisarlas antes.
En directo, por estación. Se marcan listas plato a plato.
Números cortos que se reinician cada día y una pantalla que la cola puede mirar.
Fotografía la carta y Klevra la lee. Tú repasas cada línea antes de publicarla.
Logo, colores, temas y diseños, en todos los planes.
Monta las cifras que miras, guárdalas, expórtalas a CSV.
Las valoraciones llegan a propietarios y encargados. Nunca se publican ni las ve el personal.
Roles, acceso por local, y le quitas el permiso a alguien el día que se va.
Poner en marcha
No tecleas la carta: la fotografías, el asistente saca los platos y tú los repasas. No compras aparatos ni pasas por llamadas de puesta en marcha.
Sube una foto o un PDF. Klevra lo lee y saca los productos, y tú repasas línea por línea antes de que se publique nada.
Escanea para pedirMesa 12
Cada mesa lleva un código fijo que no se puede adivinar. Descarga una pegatina suelta o el juego entero y sácalo en cualquier impresora, o coge el enlace de la mesa y monta tu propio diseño. A cada local nuevo le mandamos además dos juegos ya impresos.
María
Encargado
Andrés
Personal
Elena
Personal
El personal entra con un enlace personal y un código corto. Sin cuentas de correo, con acceso solo a su local, y le quitas el permiso el mismo día que alguien se va.
Informes
Eliges por qué agrupar y qué medir, filtras, guardas las vistas que consultas siempre y exportas a CSV. Va en todos los planes.
Agrupa por día, estación, empleado, mesa o forma de pago. Mide ingresos, pedidos, ticket medio, propinas y anulaciones.
Le pones nombre una vez y lo lanzas cualquier mañana. Las cifras siguen siendo comparables de una semana a otra.
Las valoraciones opcionales tras el pedido llegan a propietarios y encargados. No se publican en ningún sitio y el personal no las ve.
«Una noche estupenda. El cordero, perfecto.»
Food trucks y barras
La recogida funciona sola o junto al servicio en sala. Tiene su código, su carta corta si la quieres, y una numeración que vuelve a empezar cada día.
Food trucks, pop-ups y ventanillas para llevar van con el plan Lite. Sin mesas.
El cliente lleva un número corto y ve más o menos cuándo estará listo, así que nadie se planta en la ventanilla.
Online al pedir, o en el mostrador. El efectivo y la tarjeta cierran el pedido igual de limpio.
Corner Kitchen
Te avisamos cuando esté listo
Los pagos online entran en la cuenta del propio local y de ahí salen a tu banco. Klevra no retiene tu caja en ningún momento. Nuestra comisión, del 0,5–1 %, se aplica solo a lo que se cobra online y se descuenta justo al pagar. El efectivo y la tarjeta en el mostrador no llevan comisión nuestra.
Por local y en euros. Con la facturación anual te ahorras dos meses; cancelas cuando quieras.
Solo recogida: food trucks, pop-ups, ventanillas para llevar.
Servicio en sala, con cuenta abierta, división por producto y cocina en directo.
Restaurantes con varias cartas y ganas de crecer.
Mucho volumen y franquicias pequeñas.
Cada local elige plan y se factura aparte. Si falla la tarjeta de uno, los demás siguen abiertos.
Más de 10 locales, integraciones a medida, inicio de sesión único, soporte dedicado y SLA.
No. El código abre la carta en el navegador que el cliente ya lleva en el móvil. Escribe un nombre y empieza a pedir.
Los clientes piden con sus datos móviles, así que un problema con el wifi del local no los deja tirados. Si el que se cae es tu router, la caja sigue funcionando igual que antes de conocernos, y el servicio también.
Sí, desde tu caja, exactamente igual que hoy. Klevra no toca tu equipo fiscal. Al cobrar, el camarero registra la venta e imprime el tique como lo ha hecho siempre.
Una vez por mesa al final, en lugar de una vez por ronda durante toda la noche. Y ya nadie cruza la sala con el papelito hasta la cocina. Conectar Klevra directamente con los sistemas de caja está en la hoja de ruta, y eso quitaría también ese último paso.
Les quita justo lo que odian: hacer cola detrás de un compañero en la caja, descifrar la letra de la libreta, correr al pase con la comanda en la mano. Ahora salen en el móvil que ya llevan en el bolsillo. Entran con un enlace personal y un código corto, y el acceso se revoca el mismo día que alguien se marcha.
A cada local nuevo le mandamos dos juegos ya impresos. También puedes descargarlas y sacarlas en cualquier impresora, o coger el enlace de cada mesa y diseñar las tuyas. Fuera de la UE puede haber gastos de envío.
Cada uno marca lo que ha tomado y paga eso. Los totales se recalculan según va pagando la gente, así que nada se paga dos veces ni se queda colgado. Quien prefiera pasar por el mostrador puede hacerlo, y el camarero lo registra allí.
La suscripción, más un 0,5–1 % de lo que se cobre online, según el plan. El efectivo y la tarjeta en tu mostrador no llevan comisión nuestra. En la hostelería europea cerca de la mitad de lo que se gasta sigue siendo efectivo, y de ahí no tocamos nada.
En la cuenta del propio local, con las transferencias a tu banco. No retenemos tu caja y no tocamos las condiciones de tarjeta que negociaste tú.
Cada local tiene su suscripción y elige su plan, así que un quiosco tranquilo puede ir en Lite mientras el comedor principal va en Pro. Si falla la tarjeta de uno, los demás ni se enteran. Los informes de varios locales no cuestan aparte.
Sí, y eso es exactamente el plan Lite: un código en el mostrador, números cortos que se reinician cada día y una pantalla de estado para el que espera. Los food trucks y los pop-ups van con eso.
Cancelas desde el panel. Sin preaviso y sin aparatos que devolver, y tus informes se exportan a CSV cuando te dé la gana.
Creas la cuenta, fotografías la carta, repasas lo que ha leído el asistente. Imprimes las pegatinas y esta noche das servicio con ella.